Hay que tener cuidado a la hora de comprar un horno o una nevera: elegir uno con un consumo elevado puede salirte caro a final de mes
Si hay algo que suele generar confusión cuando miramos la factura de la luz es pensar que el aparato que más gasta es siempre el más potente, pero la realidad va por otro lado y es bien distinta. El consumo total depende tanto de la potencia como del tiempo que está funcionando, y ahí es donde cambian completamente las reglas del juego y es principalmente lo que tenemos que mirar antes de comprarnos un electrodoméstico u otros dispositivos similares pensados para el hogar.
Porque claro, no es lo mismo un dispositivo que se usa durante una hora y consume mucho, que otro que apenas gasta pero está encendido todo el día. De hecho, en España los electrodomésticos se llevan más de la mitad del consumo del hogar, así que entender esto no es ninguna tontería si quieres rascar unos eurillos a final de mes, por lo que vamos a intentar ayudarte para que siempre puedas tenerlo bien presente antes de desembolsar una buena cantidad de euros en tu próximo dispositivo.
El horno consume mucho en poco tiempo, pero la nevera gana por constancia
Si nos vamos a la cocina, que es donde está buena parte del consumo, hay dos protagonistas claros: horno y nevera. Pero cada uno juega una partida distinta ya que, por ejemplo, el horno funciona a lo bruto: en cuanto lo enciendes, empieza a tirar de potencia para alcanzar temperatura, mientras que la nevera trabaja en segundo plano, pero sin descanso, consumiendo bastante energía al final del mes si vamos acumulando horas y horas.
Para poner números encima de la mesa y aterrizarlo un poco mejor, esto es lo que nos encontramos hoy en día en casa (incluyendo productos reales de Xiaomi que puedes comprar en España o equivalentes en consumo):
- Hornos eléctricos (como el Xiaomi Smart Steam Oven S1): ~2.000 W de potencia
- Vitrocerámicas / inducción: 1.500 – 6.500 W
- Radiadores eléctricos: 1.500 – 2.500 W
- Planchas de ropa (como la Xiaomi Handheld Garment Steamer): 1.500 – 3.500 W
- Freidoras de aire (como la Xiaomi Smart Air Fryer 6.5L): ~1.500 – 2.000 W
- Secadores de pelo (como el Xiaomi Water Ionic Hair Dryer H500): 1.500 – 2.000 W
En el caso del horno, además, hay un dato bastante claro: cada hora de uso puede rondar entre 1 y 1,5 kWh dependiendo del modelo y la temperatura, es decir, cada vez que lo enciendes estás metiendo un buen pico de consumo. Sin embargo, la nevera va por otro camino: aquí hablamos de consumo anual, no instantáneo, y es que un frigorífico eficiente puede moverse en torno a los 100–300 kWh al año, aunque la media en España puede subir hasta unos 600 kWh dependiendo del modelo y su antigüedad.
El horno parte desde temperatura ambiente y necesita generar calor rápidamente, lo que dispara la potencia en ese instante. La nevera, en cambio, mantiene el frío con ciclos del compresor, consumiendo menos pero durante todo el día, así que por eso el frigorífico puede representar más del 30% del consumo total del hogar, mientras que el horno se queda en torno al 8%.
Con este panorama, no es raro que muchos estén tirando de alternativas como la Xiaomi Smart Air Fryer 6.5L para el día a día, ya que reduce bastante el consumo en preparaciones rápidas. Aun así, el horno sigue siendo insustituible para muchas recetas, así que lo más inteligente es usarlo con cabeza: cocinar varias cosas a la vez, no abrir la puerta constantemente y aprovechar el calor residual.
Al final, no hay un “culpable único”, todo depende de cómo usas cada aparato. Pero si hay algo que queda claro es que el horno es el rey del consumo puntual y la nevera, sin parecer que está, es la que se lleva buena parte del gasto a lo largo del año. Y eso, aunque no lo parezca, es lo que termina marcando la diferencia en la factura cuando hacemos las cuentas a final de año.
Vía | Xataka Home
En Mundo Xiaomi | Cómo saber el precio de la luz hoy y cualquier otro día con esta app gratis para Android
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