Hace muchos años, los móviles tenían baterías extraíbles, lo cual venía genial para extender su vida útil o para alargar su autonomía llevando una de repuesto. ¿Y sabéis una cosa? Volverán a llevarlas, porque lo dice Europa.
A partir del próximo año, todos los aparatos electrónicos vendidos en la Unión Europea deberán tener una batería extraíble. Y eso implica directamente a los smartphones.
El diseño 'Unibody': a favor y en contra
Un clásico de cuando se te caía un móvil de hace 10-15 años es que la tapa trasera saltaba y la batería se caía también. En pos de evitar esto, de crear diseños más seguros, terminales más resistentes, delgados, más eficientes en su diseño interno y más protegidos al agua y al polvo, se impuso el diseño 'unibody'.
Esto dificultó la sustitución de las baterías, porque al no ser extraíbles su diseño se realizó para que fuesen cambiadas por expertos. Este tipo de diseño tuvo a sus defensores y a sus detractores, y así ha sido durante años, hasta el próximo 2027.
Por orden de una ley aprobada en el 2023, a partir del año próximo los móviles vendidos en la Unión Europea deberán tener baterías fácilmente extraíbles. Y el motivo de este cambio es el de que las baterías tengan en el futuro:
- Una baja huella de carbono
- Utilicen una cantidad mínima de sustancias nocivas
- Necesiten menos materias primas procedentes de países no pertenecientes a la UE
- Se recojan, reutilicen y reciclen en mayor medida en Europa
Esto "favorecerá la transición hacia una economía circular, aumentará la seguridad del suministro de materias primas y energía, y reforzará la autonomía estratégica de la UE".
De esta forma, "los consumidores podrán retirar y sustituir las baterías portátiles de sus productos electrónicos en cualquier momento de su ciclo de vida. Esto prolongará la vida útil de estos productos antes de su eliminación definitiva, fomentará su reutilización y contribuirá a la reducción de los residuos posconsumo".
Reparaciones más sencillas y componente reemplazables
¿Qué cambia con la ley de la UE?
- Facilitar la reparación: El objetivo es que el usuario o un técnico pueda cambiar la batería sin complejos procesos, alargando la vida útil del dispositivo.
- Diseños más versátiles: Los fabricantes deberán encontrar un equilibrio entre diseños resistentes (agua, polvo) y la facilidad de acceso a la batería, posiblemente usando tapas traseras más accesibles o mecanismos de apertura sencillos.
- Impacto en el mercado europeo: Esta normativa afectará a todos los móviles comercializados en la UE, obligando a una adaptación tecnológica por parte de todas las marcas.
Esto significa que Xiaomi, Samsung, Huawei o Apple, todas deberán adaptarse si quieren vender sus móviles en Europa, igual que pasó cuando se impuso el estándar de puerto USB tipo C. No creemos que vayamos a volver a la era anterior de los móviles, pero sí tenemos mucha curiosidad por ver cómo Xiaomi adapta el diseño de sus terminales para cumplir con la normativa.
Vía | Comisión Europea
En Mundo Xiaomi | Me encanta que Xiaomi siga montando en sus nuevos teléfonos una función desterrada de los móviles como son los infrarrojos
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