Un coche puede convertirse en un lugar donde compartir una comida, conversar cara a cara o pasar un rato con amigos, y Xiaomi ha diseñado sus nuevos SUV teniendo presentes esas posibilidades. Los asientos giratorios de los Skynomad son una de las piezas centrales de ese planteamiento, que busca aprovechar el habitáculo para algo más que desplazarse y dejar en manos de sus propietarios cómo utilizarlo.
Detrás de esa decisión hay una filosofía que también afecta a los faros, la carrocería y la inteligencia artificial de los N70 y N90. Tianyuan Li, responsable de diseño de Xiaomi Auto, ha explicado en una entrevista con CarNewsChina que la marca quiere crear coches que sigan resultando atractivos con los años, con funciones que respondan a necesidades concretas y una tecnología que no reclame atención constantemente.
Un interior que cambia de uso y una tecnología que sabe cuándo intervenir
La posibilidad de girar los asientos delanteros y desplazarlos sobre raíles largos permite reorganizar el espacio y que los ocupantes se sienten unos frente a otros, algo que Li considera fundamental para facilitar la conversación. Entre los usos que menciona están las reuniones, los juegos o compartir comida, aunque el objetivo del equipo es ofrecer libertad para adaptar el habitáculo, sin decidir de antemano todas las actividades que tendrán lugar en él.
Esa atención al espacio interior también condicionó el trabajo sobre la carrocería del N90, cuyas proporciones voluminosas y verticales complicaban alcanzar el coeficiente aerodinámico de 0,255 anunciado por la marca. Para conseguirlo, diseñadores e ingenieros ajustaron la inclinación del capó, las transiciones hacia el techo, los pasos de rueda y la forma de la zaga, buscando reducir el consumo mediante un control más preciso del flujo de aire.
La aerodinámica ya había ocupado un lugar destacado en el YU7, para el que Xiaomi describe una arquitectura con diez canales de paso de aire y 19 aberturas optimizadas. En el N90, Li insiste en que el beneficio debe llegar al propietario en forma de menor gasto energético y recargas menos frecuentes, una prioridad que extiende a los vehículos híbridos y de autonomía extendida.
En cuanto a la apariencia, Xiaomi mantuvo dos faros diferenciados porque su equipo no considera que una franja luminosa o un frontal de aspecto robótico sean imprescindibles para transmitir modernidad. La decisión conecta con una conversación interna durante el desarrollo del SU7, cuando los diseñadores de coches identificaron la alta tecnología con pantallas y proyecciones, mientras que sus compañeros de electrónica destacaron la complejidad de los mecanismos y las soluciones de ingeniería.
De aquel intercambio surgió una idea que ahora se aplica a los Skynomad: las funciones avanzadas pueden permanecer en segundo plano hasta que sean necesarias, sin dominar la estética del vehículo. Según Li, la integración de HyperOS XiaoAi con los grandes modelos de lenguaje de Xiaomi en China permite trasladar ese criterio al control por voz y la asistencia, de modo que la capacidad tecnológica se haga evidente al utilizar el coche, aunque su diseño exterior resulte familiar.
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