Durante mucho tiempo, Xiaomi ha jugado en el terreno de depender de terceros para el corazón de sus dispositivos, es decir, que los chips que montan sus equipos (casi) siempre pertenecen a otras empresas. Procesadores de Qualcomm o MediaTek, Android como base y capas de personalización por encima ha sido un modelo que le ha funcionado a la perfección hasta ahora, pero esto también deja a Xiaomi atada a decisiones externas, costes crecientes y, sobre todo, a un contexto geopolítico cada vez más complicado.
Con el XRING 01 ya dejó entrever que tenía algo más ambicioso entre manos, pero ahora empiezan a aparecer señales mucho más claras de hacia dónde quiere ir la compañía. El siguiente paso se llama XRING 02 y no viene solo: chip propio, software profundamente personalizado e inteligencia artificial generativa integrada forman parte de una estrategia que apunta directamente a reducir la dependencia tecnológica de otros países antes de que termine 2026, o al menos esa es la intención.
XRING 02 no es un chip, es una estrategia completa
El nombre XRING 02 ya está registrado y las filtraciones apuntan a que no tardaremos demasiado en verlo debutar en un dispositivo comercial. De confirmarse, Xiaomi se colocaría en una posición muy poco habitual: controlar al mismo tiempo el procesador, el sistema operativo y los modelos de IA dentro de un mismo producto, algo que en China solo ha logrado Huawei hasta ahora y que llegará como resultado de más de diez años de investigación y una inversión que supera los 14.500 millones de dólares.
A nivel técnico, todo apunta a que el nuevo chip se fabricará en 3 nanómetros, probablemente bajo el nodo N3P de TSMC. El salto a los 2 nm está sobre la mesa, pero los costes —que se disparan hasta cifras difíciles de asumir— y las restricciones sobre herramientas avanzadas de diseño hacen que mantenerse en 3 nm sea, hoy por hoy, la opción más sensata si se quiere mantener un buen equilibrio entre el precio y las prestaciones que son capaces de ofrecer.
En cuanto al software, todo apunta a que Xiaomi no romperá completamente con Android, sino que trabajará sobre una base modificada en profundidad, un fork con más control interno. La parte de inteligencia artificial generativa podría apoyarse en un modelo tipo DeepSeek adaptado localmente, algo que encaja bastante bien con lo que la compañía ya viene mostrando desde principios del año pasado en funciones de IA cada vez más integradas en el sistema y que tarde o temprano se convertirá en el futuro más próximo de la empresa en sus equipos.
Y ojo, porque XRING 02 no está pensado únicamente para móviles. Xiaomi está estudiando su uso en otros productos, incluidos vehículos inteligentes, un sector donde los requisitos de fiabilidad y los ciclos de prueba son mucho más largos. Eso sí, aunque CPU y GPU seguirán basándose en diseños ARM, la jugada de Xiaomi es clara: avanzar paso a paso hacia un ecosistema mucho más independiente, aunque el camino todavía esté lleno de incógnitas que aún están lejos de resolverse.
Imagen de portada | Creada con IA
Fuente | Xiaomi Today
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